domingo, 7 de diciembre de 2008

Tauro, Geminis y la fuerza del destino



Llegamos a las 24:00h, como la Cenicienta pero al revés, en lugar de irnos llegábamos, la noche prometía había 3 o 4 parejas e iban llegando más, pero a nuestra llegada sentimos como todos fijaban sus ojos en nosotros, agradable sensación la verdad.

Decidimos ir tras una pareja joven que estaba sentada en frente de nosotros, algunas miradas cruzadas, ellos decidieron antes que nadie desvestirse y darse un agradable baño en el jacuzzi, hasta allí fuimos a buscarlos. La conversación desde el principio fue distendida, ambos parecían muy agradables (también muy jóvenes) y así lo eran, parecían en busca de pareja y eso nos hizo animarnos, allí desnudos los 4, empezábamos a charlar, intercambio de nombres y cosa rara de signos zodiacales: ella Géminis, él Tauro, sus signos nos daban indicios de como teníamos que ser, a ambos, (se que a el pana también), pero nada nos hacía sospechar la sorpresa que nos tenía deparado el destino.

Decidimos ir a una habitación amplia a conversar, ambos decidieron vestirse antes (un retroceso en la conquista, no quizás un retraso, desconcertarte pero excitante), ella muy conversadora, él tímido a más no poder, así que allí estábamos los 4 en una cama grande hablando de sus experiencias, cuando al comentar sus inicios surgió la sorpresa: los conocíamos, si ya nos conocíamos, por lo menos por Internet y luego por teléfono sin haber llegado a concretar nada en aquel entonces (sus primeros pasos los dieron así, por Internet), siguió Tauro nerviosamente relatando cada una de sus experiencias (solo 3 hasta anoche), el pana ya llevaba rato calentando a Géminis, mientras yo entendía que Tauro necesitaba su tiempo, él tiene su ritmo y no quería meter la pata. así que me llene de paciencia y valió la pena la espera.

Ya metidos en el asunto, el pana llevaba rato jugando con Géminis junto a mi y a Tauro, gemidos, besos y caricias nos precedían, mientras Tauro y yo calentabamos con besos dulces al principio que iban subiendo poco a poco de tono, ya muy excitados fui penetrada por Tauro timidamente, mientras otras parejas intentaban participar, una obsesionada por mis tetas decidieron ser muy participativos, pero yo solo quería que Tauro me demostrara lo que tenía para mí, no fue esta vez pero la noche estaba empezando.

Un alto para refrescarnos, de nuevo los 4 al jacuzzi, ya con más confianza y mucho más cómodos, Tauro ya acariciaba mi pierna por debajo del agua, mientras mi pana hacia lo mismo con Géminis, queríamos seguir, de eso no había la menor duda. Ahora si, los 4 desnudos y al unisono empezamos a encendernos, ya no hacían falta las palabras, solo existía el deseo, la pasión, muchos besos (dulces, cálidos, apasionados), su lengua en mis partes, mmmm, su penetración esta vez fue fuerte, contundente y duradera, ya habíamos llegado a conectar, había valido la pena esperar y tener paciencia, ya lo creo que sí.

Terminamos tarde ya casi eran las 06:00am, toda una noche dedicada a una pareja exquisita, llena de sorpresas, Tauro y Géminis, encantadores y muy honestos, a los cuales despedimos con el cariño que merecían, quizás lo volvamos a ver, quizás, sería agradable eso si lo se.

Como moralejas de esta noche dejo solo una frase: "nadie es capaz de luchar con la fuerza del destino", en pocas palabras lo que es del cura va para la iglesia, y "si te dejas llevar por tu intuición el camino escogido será siempre el correcto", no cabe la menor duda de esto.

Hasta luego,

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